Normandia

Normandia, una mica d’història

Un paseo por la historia del siglo XX nos llevó a la célebre región de la Baja Normandía francesa, donde el desembarco que allí tuvo lugar el 6 de junio de 1944, fue el acontecimiento definitivo para la caída de Alemania, y la finalización de la cruel Segunda Guerra Mundial. Remontándonos a un tiempo algo más  lejano, el siglo XI, hallamos los inicios que desembocaron en la conquista de Inglaterra por parte de los normandos.

Nuestra primera parada es Caen, capital y ciudad más grande de la región, en la que disfrutamos de un relajante paseo en bici desde el puerto al recinto fortificado del castillo ducal, pasando por las empedradas calles del casco viejo.

Durante la primera mitad del siglo XI nace Guillermo el Conquistador, duque de Normandía y Rey de Inglaterra, que para casarse con Matilde de Flandes (prima de 5º grado) el Papa León IX le obliga a construir la Abadía de los Hombres  junto a la Iglesia de St Etienne, una joya de la arquitectura romana y gótica, y la Abadía de las Mujeres, junto a la Iglesia de la Trinidad, una obra maestra de arte romano-normando en la ciudad, que actualmente albergan el Ayuntamiento y el Consejo Regional respectivamente. Iglesias que no hay que perderse.

Tras la batalla de Val-ès-Dunes, Guillermo instala su residencia en Caen, mandando construir el castillo ducal en una colina equidistante a las dos abadías, con unas magníficas vistas de la ciudad, donde encontramos importantes monumentos de la Edad Media, y actualmente un lugar de ocio en el que pasar una agradable tarde de verano.

Bayeux, es una pequeña ciudad industrial muy turística. Tomada en el siglo IX por los vikingos, que durante siglos sufrió diversas guerras, entre ellas la de los 100 años. En junio de 1940 es tomada por los nazis, hasta el día después del desembarco, que pasó a ser la primera ciudad francesa liberada, quedando prácticamente intacta, y donde Charles de Gaulle una semana más tarde dio su primer discurso como Francia Libre.

Si por algo destaca la ciudad es por el Tapiz de Bayeux, uno de los tesoros de la Francia del siglo XI, un gran lienzo bordado de 70 metros de longitud, pieza única, que relata mediante una sucesión de imágenes en forma de cómic con inscripciones latinas, los hechos que precedieron a la conquista de Inglaterra por los normandos, en conmemoración de la batalla de Hastings. El recorrido a lo largo del tapiz, es toda una sucesión de emociones. El tapiz se encontraba originariamente en la Catedral de Notre-Dame de Bayeux, de arquitectura normando románica, sede del obispo, monumento nacional de Francia, consagrada el 14 de julio del 1077 en presencia de Guillermo, y lugar donde éste forzó a Harold Goldwinson a tomar el juramento, cuya ruptura llevó a la conquista normanda de Inglaterra.

El casco antiguo de la ciudad está formado por casas con entramados de madera, casas solariegas y palacetes.

Arromanches, situada en el centro de Gold Beach, una de las playas en las que tuvo lugar el desembarco, y donde actualmente todavía se conservan bloques de hormigón de los muelles que formaron el puerto flotante. El Museo del Desembarco explica de forma detallada los pasos de tan compleja y estratégica operación, con restos de objetos y animaciones. Paseando por la playa entre las plataformas, cubiertas de musgo, sobre arena mojada que en marea baja deja al descubierto pequeños animalitos y algas; refleja cómo el paso del tiempo, tras la muerte y la guerra, da lugar a vida y paz. La subida a la colina te sume en un contraste extraño, el verde del cereal crecido, el silbido del viento, el mar que ondea pacíficamente;  contrastando con los búnquers por los que atraviesas, las torres de vigía  y las plataformas que se divisan, como restos de una matanza.

Port-en-Bessin, un pequeño puerto de pescadores, agradable y pacífico, en el que se puede comer bien, comprar pescado recién traído del mar y disfrutar de un magnífico mosaico de conchas de vieiras cuando baja la marea. Puerto ocupado desde la época galo-romana, acogió las obras navales de Guillermo para invadir Inglaterra, e importante cabeza de red de un sistema de oleoductos para abastecer a los aliados, completado por la operación PLUTO (Pipe Line Under The Ocean) de oleoductos entre Francia e Inglaterra. Muy cerca, Colleville-sur-Mer, en Omaha Beach, arena en la que yacen los cuerpos de 3.600 combatientes americanos que perdieron su vida nada más desembarcar. Cerca de la playa se encuentra el Cementerio Americano, con sus 9.387 cruces blancas perfectamente alineadas e identificadas, en un inmenso Memorial. Un escalofrío recorre el cuerpo. Un estanque aguarda en silencio la mirada perdida de descendientes de fallecidos que buscan la cruz de su familiar entre la multitud, y los visitantes que atendemos atónitos a tal emocionantes reencuentros.

A lo largo de la región se encuentran los cementerios de los soldados caídos de los diferentes países aliados y alemanes; cada uno de ellos con sus características particulares.

Pointe du Hoc, punto estratégico, donde los Rangers llegaron a la cima del acantilado de 30 metros, en pocos minutos, salvando el fuego de los cañones. Pasear por el acantilado, entre los cráteres dejados por las bombas, te remite inexorablemente a esos minutos de angustia y a la fuerza de aquellos hombres, que empujados por su valentía, dejaron su vida para liberar la nuestra.

Barfleur, pueblo pesquero, con un encantador paseo marítimo y pintorescas casas de granito, dominado por la silueta de su iglesia del siglo XVII, con un hermoso faro, considerado uno de los pueblos más bellos de Francia. El silencio de sus calles, los colores plomados de un atardecer lluvioso, el canto de las aves marinas, y el ir y venir de las olas, te trasladan a una época de paz, totalmente opuesta a todas las playas del desembarco, y un buen lugar para finalizar la visita a la región.

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