Magadascar

viatges61No habíamos pensado en este destino hasta que nuestra amiga Marta, periodista y con inquietudes viajeras, puso nuestras neuronas a trabajar. Buscamos información, y fuimos. Como el vuelo a Madagascar era excesivamente caro, únicamente lo cogimos hasta Mauricio, vía París.

Llegamos al aeropuerto de Mauricio, y en menos de una hora, teníamos billete y volábamos a Madagascar.
mapa

Es la cuarta isla más grande del mundo, posee una rica diversidad humana de procedencia indonesa y africana, a los que se fueron añadiendo a lo largo del tiempo persas y árabes para pasar a ser colonia francesa alcanzando su independencia en 1960.  A pesar de ser uno de los países más pobres del mundo, el carácter de la población es cálidamente acogedor y en todos los lugares que visitamos fuimos bien recibidos. Nuestra intención era recorrer toda la isla, pero las dificultades en las comunicaciones sólo nos permitieron visitar la parte nordeste.

Llegamos a Antananarivo “Tana”, la capital, situada a 1.000 metros de altitud entre siete colinas, clima suave y cuatro millones de habitantes, donde se localiza el centro económico y político del país. Buscamos un hotel céntrico, donde muy amablemente nos atendió Carolina, que hablaba castellano entre otros muchos idiomas, nos dio buenos consejos, nos prestó su ayuda, y actualmente comparte nuestra amistad.

Del paseo por al céntrico lago Anosy, nos sorprendió la larga alineación de pequeñas casetas de madera, de apenas un metro cuadrado, donde afanosos barberos ejercitaban su trabajo. En el mercado de “Anakely”, el comunal más importante, se entremezcla la trepidante actividad comercial popular con otras culturales y folclóricas.

madagascar1Curiosamente nos llama la atención el hecho de que diversos jóvenes lucen camisetas con una  imagen, que nos recuerda la famosa foto del Che. Es la foto del intrépido comerciante que se ganaba la vida vendiendo yogures por la calle, riquísimos por cierto. Llegó a crear una empresa de tal magnitud que sus productos se distribuyen por todo el país. Este empresario malgache, fue elegido alcalde de Tana y posteriormente presidente del país. Recientemente la situación política ha cambiado, y la vida es aún más difícil.

madagascar2Con impaciencia por encontrarnos con la naturaleza, tomamos un Taxi-Brousse (1) hacia el Parque Nacional de Andasive-Mantadia, también conocido como Perinet, a unos 140 Km. al este de Tana, donde sólo hay un hotel, “Feon Ny Ala”, sin teléfono para reservar y sin transporte para regresar en el día. Tuvimos suerte, alojándonos en un bonito y acogedor bungalow, acompañados de  pequeños lemures que por las noches trepaban a las Palmeras de Madagascar para alimentarse de su savia. Por la mañana nos despiertan los cantos y gritos de los animales de este bosque lluvioso, sobre todo el de los Indris. A la excursión por el parque nos acompañó un joven y simpático guía que nos iba informando y enseñando todo a su paso. Pudimos ver eucaliptos australianos, palisandros, caobas rojas, vacomas, gigantescos hormigueros, pequeños escarabajos jirafa, gusanos blancos, diferentes especies de lagartos, de mariposas,  camaleones y lo más impresionante, una familia completa del Indri-Indri, el lémur más grande de Madagascar, se alimenta de 12 Kg. diarios de hojas, son monógamos y ocupan entre 10 y 12 Hectáreas por familia.

madagascar3De nuevo en un Taxi-Brousse, nos desplazamos hasta Tamatave ó Toamasina, a 254 Km. Durante las 7 horas del trayecto pudimos observar a los niños, con sus trajes impecables y sin calzado, desplazarse varios kilómetros hasta la escuela, y a la gente que tala ramas y troncos para hacer carbón que venden en grandes sacos delante de sus casas (2).

En Toamasina se encuentra el principal puerto del Índico. Ciudad moderna con amplias avenidas y hermosas playas desérticas de bañistas, a pesar de que una barrera de coral impide a los tiburones acercarse a la costa. Por la ciudad te puedes desplazar en push-push, pequeños carros de madera multicolor de tracción a zapatilla. A pocos kilómetros se encuentra el zoo de Ivoloine, donde se pueden contemplar distintas familias de lémures en peligro de extinción, que intentan recuperar en un entorno privilegiado.

Fotos: Blanca i Jose / Música: Mamalena / Àlbum: World Out of Time Vol. 3: Music of Madagascar / Various Artists – Shanachie Records

Haciendo escala en Antalaha, llegamos a Maroansetra, donde se encuentra el Parque Nacional de Masoala, que significa “Bahía Sagrada”. Es el parque más grande de Madagascar y constituye uno de los 34 puntos clave de la Biodiversidad Mundial, donde se localizan cinco zonas Patrimonio Mundial, tres de las cuales son marinas y donde de Julio a Septiembre acuden ballenas jorobadas. Más de 300 especies de peces se han identificado aquí, además de lemures rojos, Aye-Ayes, ranas tomate y plantas carnívoras entre otros. El alojamiento en Maroansetra era extremadamente pobre o tipo Resort, así que nos alojamos en el Resort “Le Relais de Masoala”, donde se alojan suizos que vienen a visitar el parque (3). Mientras hacíamos las gestiones pertinentes para poder visitar la Reserva, pudimos disfrutar de la vida y de sus gentes, de paseos por la playa donde se practican las artes de pesca, charlar con los niños que se nos acercan a practicar sus lecciones de inglés, y los mayores que tenían curiosidad por saber qué hacíamos solos por allí. En el puerto fluvial, los artesanos construían los barcos, se intercambiaban mercancías, y canoas de un solo tronco eran utilizadas como transbordador. Familias enteras tallaban piedras a mano, en forma de adoquín, para construir pavimentos.

madagascar4Una vez en la Reserva, Nosy Mangabe, una pequeña isla de exuberante vegetación,  pudimos contemplar las Palmeras de Madagascar -un tanto diezmadas, pues se utilizan como material de construcción tradicional, su raíz para el suelo, el tallo para las paredes y las hojas para el tejado-, el gengibre con sus flores rojas, plantas de hojas sedosas ecológicamente utilizadas como papel higiénico, diminutos camaleones, ranas mimetizadas y alguna serpiente Boa de Madagascar- que a punto estuvimos de pisar-, lemures blanquinegros y también marrones. En la parte más alta de la isla, se encuentra un antiguo cementerio pirata, reflejo de cuando estas islas y costas fueron  morada de corsarios.

Volamos a Sambava, para enlazar vuelo (4) al día siguiente a Antsiranana. Mientras nos preparan la cena, el dueño del restaurante “Orchidee”, español, aprovecha para explicarnos como el negocio de la vainilla hizo prosperar la región (5),  nos invita a un buen ron a la vainilla, y termina acompañándonos en su coche al hotel para librarnos de la fuerte tormenta y copiosa lluvia que nos sorprendió.

madagascar5Llegamos a Antsiranana ó Diego Suárez, ciudad cosmopolita en el norte de Madagascar, y puerta de entrada del comercio marítimo, donde conviven somalíes, yemenitas, comorienses, árabes, chinos, indo-paquistaníes y franceses; en general fieles a sus tradiciones y costumbres. Desde allí visitamos el Parque Nacional Mountagne d´Ambre, la  ruta de los mil árboles, donde encontramos alguna de las numerosas variedades de bao-bab existentes, camaleones con trompa, lemures, un fossa (su principal predador),  palmeras reales, y curiosas plantas epífitas, que se descuelgan a modo de lianas, siendo capaces de secar grandes árboles al extraerle la savia. Desde la playa de Ramena, con arena fina, cocoteros y aguas transparentes, donde se asienta un pintoresco poblado de pescadores, contratamos una excursión por el Mar de Esmeralda. Zarpamos en un barco de vela latina, acompañados por el patrón, su ayudante, dos pescadores de apnea, dos chicas jóvenes que prepararon la comida, y el taxista que nos había acercado, más entusiasmado que nosotros, pues no conocía el lugar. Con una belleza sorprendente, este mar interior destaca por su color turquesa, fondos arenosos y coralinos de poca profundidad, y playas de arena blanca. Pudimos practicar snorkle,  y degustar una magnífica parrillada con los pescados que acababan de capturar, un estupendo arroz de coco, bananas a la parrilla, un buen café y su insustituible compañía. El día llegaba a su fin navegando de regreso con fuerte viento, y remojados por las olas.

Partimos en autobús hacia Ambanja, y desde allí al embarcadero de Antsahampano donde las mafias  campan impunemente y se aprovechan de los turistas, antes de dejarlos partir en lanchas rápidas hacia Nosy Be. Isla situada en el Canal de Mozambique, muy turística, con agradables playas de cocoteros,  plantaciones de caña de azúcar en el interior y  antiguos cráteres que han formado lagunas de agua verde. Su principal atractivo, las inmersiones en la Reserva Marina de la isla de Nosy Tamikely, donde vimos tortugas marinas, rayas, peces murciélago y curiosas variedades de estrellas de mar entre variedades de coral arborescentes.

Las gentes de Madagascar viven plenamente el momento presente, afrontando sus problemas  mediante soluciones amigables. Su cultura es muy rica y diversificada, a pesar de una colonización de más de 60 años y de la incipiente globalización; siguen manteniendo fielmente el respeto a la tierra de sus antepasados, de una gran influencia animista que se manifiesta de forma circular mediante ritos y música.

(1) Taxi-Brousse: popular medio de transporte por todo el país, pequeñas furgonetas con enormes portaequipajes en el techo,  amenizados con música a todo volumen y con horario de salida flexible, es decir, cuando se llenan.

(2) Esta necesidad energética, unida al rápido aumento de población, está poniendo en peligro extinción el rico ecosistema de un país donde el 80% de su fauna, no se encuentra en ninguna otra parte del planeta; todos los lemures y la mitad de las especies de camaleón solo se pueden encontrar aquí. Un país donde se calcula que existen 13.000 especies endémicas que se van descubriendo a igual velocidad que otras se extinguen sin haber sido descritas.

(3) En el zoo de Zurich se encuentra una pequeña reproducción del Parque de Masoala, atrayendo a la zona a turistas suizos en pequeños grupos organizados, lo que encarece y dificulta los transportes hacia el parque.

(4) El transporte aéreo en Madagascar también es bastante peculiar y flexible, si tienes el billete o la reserva en el bolsillo, vuelas; pero si la agencia o la compañía te indican que el avión está lleno, acercaros al aeropuerto  antes de la salida, os apuntáis a la Lista de Espera, y con suerte volaréis.

(5) Sambava, tuvo su modelo de crecimiento gracias a los cultivos de vainilla en la región. Hacía  tres años, se pagaba a 400 dólares el kilo, pero ya entonces, debido a la proliferación de nuevos mercados en otros países africanos y asiáticos, su cotización había bajado a los 20 dólares. Nos comentan que comercian con café y clavo y que, efectivamente como habíamos observado, son los europeos los que montan los negocios y se llevan el beneficio.

flagSituación politica
http://www.combonianos.com/MNDigital/index.php?option=com_content&task=view&id=2243&Itemid=160
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82455&titular=mentiras-medi%E1ticas-sobre-madagascar-

Datos generales sobre el país
http://www.ikuska.com/Africa/Paises/Madagascar.htm

No hay que olvidarse de la profilaxis contra la malaria.

bij

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